Mediodía en el parque Andahuaylas, Apurímac, Perú

Un día de descanso y de compras

En ocasiones lo mejor que se puede hacer en el día… es no hacer nada en lo absoluto


Adornando las calles
Andahuaylas, Apurímac, Perú

«Ánimo, mi príncipe valiente, usted puede con esas desavenencias y más. Después de andar trotando por tantos países, un día relajado le cae bien, ¿no le parece?», comentó buscando subirle el ánimo a su triste y enfermo esposo.

«Pero es uno de los poquiticos días que nos quedan para Londres y no lo quiero pasar aquí encerrado. Además, a usted también le estoy dañando el día», contestó desganado.

Futbol callejero Andahuaylas, Apurímac, Perú
Futbol callejero
Andahuaylas, Apurímac, Perú

«Mi amor, que pena con usté. De nada sirve que lo acompañe en estos momentos y aquí en el hotel. Las actividades que trae en este momentico son de lo más privadas y no hay mucho que yo pueda hacer por ayudarle. Así que, con su permiso, salgo a recorrer unas cuantas tienditas para ver si encuentro algo para nuestra futura nenita».

«Pero cómo así, de que manera le explico que se tratará de un niño. Será lo más de sano y fuerte y para nada le servirán esas muñecas y cositas de niña que ha ido comprando. Tendrán que esperar su turno. Con suerte y la siguiente será una nenita que se le parezca a usté. Seguramente será de lo más hermosa y ella recibirá, con mucho gusto, los regalitos que le ha comprado».

Fachada y parque Andahuaylas, Apurímac, Perú
Fachada y parque
Andahuaylas, Apurímac, Perú

«Ya verá que la vida trae sorpresas. Para sumercé le tiene una linda sorpresa y ésa es la que precisamente jugará con muñecas. Me parece que usted tendrá que guardar tanto juguetico para el siguiente y no yo. En fin, siento mucho dejarlo en el hotel, pero cómo acaba de mencionar… hay pocos días y mucho Londres por recorrer. Tome mucho té y descanse bien. Yo estaré de regreso para el almuerzo, tal vez hasta le provoque comer algo ligero a esa hora». Y con esa despedida salió pronta de la habitación, antes de que su esposo pudiera objetarle.

En la planta baja del lujoso hotel, su esposa sonrió condescendiente y salió a la calle, no sin antes pasar a la recepción del hotel y asegurar que le atendieran en cualquier detalle que hiciera falta.

Mediodía en el parque Andahuaylas, Apurímac, Perú
Mediodía en el parque
Andahuaylas, Apurímac, Perú

 

Los cuentos           En Inglés            Comprar          Facebook

………..

©  Todas las fotos por edudelcorral

 

Deja un comentario